domingo , julio 21 2019
Home / Baja California / Un Cuento sin tanto Conflicto

Un Cuento sin tanto Conflicto

Letras para el colectivo… letras con orgullo

Primeramente quiero ofrecer una disculpa por no presentar un artículo hace dos semana. Debido a actividades de la asociación en la que participo con motivo del mes del orgullo se me complicó cumplir con mi responsabilidad en este portal.

Haciendo honor a la famosa frase de Audrey Hepburn: “Si soy honesta debo decir que todavía leo cuentos de hadas y son los que más me gustan.” Al igual que ella disfruto de estos cuentos porque tienen la facilidad de traer temas a los más pequeños y también a los más grandes sin tanta complicación, o como pudiéramos decir también, “sin tantos rollos”.

En esta ocasión les presento otro cuento infantil, este se titula “Rey y rey” y está escrito por Linda de Haan y Stern Nijland. Algo interesante de este cuento es que puede encontrarse con distintas ilustraciones, más bien me refiero a distintas versiones en las que varía quien lo ilustra.

“Rey y rey” nos presenta la típica formula Disney donde un príncipe debe desposar a una princesa, refiriéndonos específicamente a Cenicienta, La princesa y el sapo, Aladdin…

La historia inicia con la reina harta del poco interés de su hijo, el príncipe, por casarse y así ocupar el trono.

Vemos la labor de esta por convencerlo, que más que convencerlo logra hartarlo al punto de acceder a conocer otras princesas solo para evitar seguir hablando del tema.

Esta dinámica entre la reina y su hijo pareciera la típica discusión padres e hijos donde tal vez no resulte difícil identificarnos; y al final como los hijos que somos terminamos accediendo aunque no estemos a gusto.

Al ser una escena donde muchos pudiéramos identificarnos favorece que aquellos más jóvenes realicen empatía ante los personajes.

Con la aprobación de su hijo, la reina comienza a convocar princesas de todos los reinos. Cada una se presenta ante el joven príncipe demostrando también algún talento o cualidad, pero a este pareciera no llamarle la atención ninguna. Y en un abrir y cerrar de ojos, o más bien, a las pocas páginas, ya no hay princesas para conocer lo llena de tristeza a la reina.

Pero justo en ese momento es anunciada una última princesa acompañada de su hermano, y es aquí donde nuestro príncipe protagonista recibe ese flechazo. Flechazo que no procede de la dama sino del caballero que la acompaña.

La escena siguiente es de la boda de ambos príncipes, donde la reina llora de felicidad y las demás princesas asisten a celebrar la ocasión.

Y aunque ahí termine la historia, existe una ausencia muy importante, y esta es la de un conflicto del príncipe sintiéndose atraído por el otro príncipe.

Para los que somos más grandes es fácil pensar que muchos se hubieran opuesto a esta unión, sin embargo la historia nos hace cuestionar y reflexionar sobre si ¿en verdad es necesario que exista un conflicto en esta parte?

Y la respuesta es no, no es necesario, es por lo que ha luchado nuestro colectivo. Que nuestro amor no tenga que ser señalado como algo diferente, que se señale simplemente por lo que es, AMOR.

Como lo mencioné en un principio, los cuentos infantiles muchas veces llevan temas “sin tantos rollos” y este es un ejemplo. Luchemos para que no haya estos rollos cuando se trate de expresar nuestro amor, y los que tenemos rollos trabajémoslo para no transmitirlos a otros.

About César Espinosa

Check Also

El transfeminicidio y la recomendación de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal

Por Norma Celia Bautista Romero (norma@humanismo.mx)

Deja un comentario