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Un caso de violencia contra personas LGBTTTI+ llegará por primera vez a la Corte IDH.

Por: Lizbeth Suárez (lizbeth@humanismo.mx)

En un hecho sin precedentes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llevó a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) el caso de Luis Alberto Rojas Marín, actualmente identificada como persona trans[1],  contra el Estado de Perú. Este sería el primer caso que se somete a la jurisdicción de este Tribunal  sobre  violaciones a derechos humanos contra  una persona perteneciente a la comunidad LGBTTTI+.

Los hechos ocurrieron el 25 de febrero de 2008 a las 12:00 am, Azul, fue víctima de detención arbitraria, violencia física, psicológica y sexual por policías locales de Casa Grande, del Departamento de La Libertad en Perú; desde el principio de su detención hasta el final las agresiones giraban en torno a su orientación sexual no heterosexual; asimismo, permaneció desnuda y fue violada con una vara de goma en el recto en dos ocasiones. Durante su detención, fue interrogada sobre el paradero de uno de sus hermanos, quién era sospechoso de haber cometido un crimen. Todo lo anterior sucedió durante la madrugada y al dar las 6:00 de la mañana, le fue entregada su ropa y liberada.

Ese mismo día, acudió a la comisaría local a levantar la denuncia contra los policías que la detuvieron ilegalmente, torturaron y violaron; sin embargo, fue revictimizada por diversas autoridades, dificultando su denuncia o incluso desacreditándola; por lo que, la única manera en que obtuvo la atención de su caso, fue con el apoyo de la prensa local, aunque su familia fue constantemente amenazada por la policía, quienes buscaban que retrocediera a sus denuncias.

Por otro lado, el Estado peruano argumentó que su detención no se realizó de manera arbitraria, tomando en cuenta que en el artículo 205 del Código Procesal Penal, se autoriza a la policía nacional a detener a personas en la vía pública con fines de identificación, pero para que sea posible es necesario contar con una investigación en curso o para la prevención de un delito; asimismo, en cada caso debe cumplirse un procedimiento que, en todo caso, fue violado en la detención de Azul.

Una regla del derecho internacional es que para poder acceder a la jurisdicción del Tribunal Interamericano se requiere agotar los recursos internos, en el caso de Azul Rojas Marín se agotaron los recursos legales por el abuso de autoridad y la violación sexual; adicionalmente, la autoridad peruana, comenzó la investigación por el delito de tortura contra sus propios funcionarios, que también fue agotado en las instancias internas. En todos estos procedimientos no se le concedió la razón a la víctima.

Posteriormente, con el apoyo de diversas organizaciones sociales como el Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) y de Redress: Seeking Reparations for Torture Survivors, organización internacional que lucha contra la tortura así como por los abogados de Azul, denunciaron su caso ante a la CIDH el 15 de abril del 2009, el cual fue admitido el 6 de noviembre de 2014.  En junio de 2015, los representantes de Azul realizaron observaciones adicionales, por la violación del artículo 5 de la Convención Americana de Derechos Humanos, pues durante este proceso la madre de Azul, la señora Juana Rosa Tanta Marín, fue violado su derecho a la integridad personal, ya que en el acompañamiento que realizó a su hija, constantemente sufrió las amenazas y omisiones de las autoridades peruanas.

El 20 de agosto de 2015 el Estado peruano respondió a las observaciones realizadas señalando que no eran responsables de las violaciones señaladas en perjuicio de la Sra. Juana Rosa, solicitando a la CIDH desestimara los alegatos señalados por los peticionarios.

Finalmente, el caso de Azul el 22 de agosto del año en curso la CIDH determinó que el caso debería pasar a la jurisdicción de la Corte IDH, debido a que el Estado peruano no realizó ninguna propuesta de reparación integral para Azul y su madre; además de que, a la fecha, no ha habido castigo alguno para los policías responsables del crimen, del personal médico que no constató las lesiones de Azul o del personal de la Fiscalía que fue omiso en sus funciones.

Sin duda el caso de Azul es un caso emblemático, por la impunidad que lo rodea y por la manera en que el Estado peruano ha expuesto su nulo interés de garantizar  justicia por crímenes en contra de la comunidad LGBTTTI+; sobre todo si tomamos en cuenta que entre 2014 y 2015 hubo 4 suicidios, 13 asesinatos y 13 casos de agresión física contra la comunidad LGBTI en Perú según datos de Promsex y la Red Peruana TLGB; adicionalmente, en el 2016, el Observatorio de Derechos LGBT de la Universidad Peruana Cayetano Heredia identificó 65 golpizas y 26 atentados con armas en contra de personas de la esta comunidad[2].

Sólo resta esperar a la sentencia que la Corte IDH emita después del análisis del caso y de las audiencias correspondientes, manteniendo una esperanza sobre el ejercicio efectivo de la justicia; asimismo, es necesario resaltar que es la primera vez que una instancia internacional conocerá de un caso de violencia contra personas de la comunidad LGBTTTI+. Esto, representa una gran oportunidad para el Tribunal Interamericano de fijar jurisprudencia respecto de casos de violencia sexual, psicológica y física; además, podrá pronunciarse sobre la estigmatización, descalificación y discriminación que puede sufrir una víctima en un caso como el de Azul, a su vez, reafirmando a los Estados miembros de la Convención Americana, el compromiso de salvaguardar los derechos humanos.

 

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Fuentes:

 

[1] Cuando se dieron los hechos, Luis Alberto Rojas Marín, se encontraba identificado con orientación homosexual; sin embargo, al día de hoy se identifica como mujer trans por lo que en adelante nos referimos a ella como Azul Rojas Marín.

[2] El Comercio. Corte IDH procesará al Perú por tortura sexual contra una persona LGTBI. 2 de septiembre de 2018. Disponible en: https://elcomercio.pe/peru/corte-idh-procesara-tortura-sexual-persona-lgtbi-noticia-552028

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