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La mujer barbuda, el arte y el conocimiento situado

Por: Aura Eloísa Álvarez Barrios

Desde el segundo semestre del 2020 he estado colaborando con mucho ánimo en un proyecto de investigación, y desarrollo artístico y cultural llamado Mujer Barbuda, organizado por Anarama, A.C. y el Centro Cultural España en México.[1] Este proyecto reúne a mujeres latinoamericanas dedicadas a distintas artes circenses para propiciar un proceso creativo, colectivo y colaborativo, de reflexión a través del lenguaje escénico, en torno a las concepciones de género en el contexto actual del circo.[2]

El nombre de este proyecto llamó mi atención y me hizo emocionar mucho, pues en él confluyen los estudios de género, las artes circenses y la intervención social con mujeres, mis tres grandes intereses profesionales. Su objetivo es detonar nuevas reflexiones en torno al lugar de las mujeres cis y trans en las sociedades latinoamericanas, lo cual resulta imprescindible para mi quehacer técnico.

Con esa energía y motivación, apliqué al proyecto y, una vez dentro, me dediqué a buscar referencias visuales de mujeres barbudas en la red. Los hallazgos fueron vastos, pues aparecen mujeres barbudas de varios contextos: Conchita Wurst, Julia Pastrana, Salma Hayek (interpretando a Madame Truska en El Circo de los Extraños), Annie Jones, Pilar Pedraza, Grace Gilbert, Vivian Wheeler, y pinturas como las de Magdalena Ventura de Ribera y Brígida del Río, la Barbuda de Peñaranda, de Sánchez Cotán.[3]

 

La mujer barbuda o Magdalena Ventura con su marido

Una obra que se repite bastante en los resultados de esa búsqueda es La mujer barbuda o Magdalena Ventura con su marido, de José de Ribera, el Españoleto (1591-1652), datada en 1631, la cual forma parte de la Fundación Casa de Medinaceli, y se encuentra en la colección del Museo del Prado.[4] Esta obra es una referencia visual barroca y realista, desde mi perspectiva, potente y dura, por la forma en que se retrata a Magdalena Ventura.

Esta referencia detonó mi curiosidad en muchos sentidos: a Magdalena Ventura la miro imponente, representando a una madre de barba dura alimentando a su hijo a través de su seno, pero sin dulzura y con la rudeza que suponen las líneas de los trazos de Ribera. Rompe el idealismo para mostrar con realismo a una mujer con rostro masculino, manos vastas y fuertes, y un pezón  duro y fuerte al igual que todo su semblante.[5]

 

Personaje dual: el binarismo de género ¿crítica o reproducción?

Aproveché los contrastes de esta obra y el impulso de las sensaciones causadas en mí para crear un personaje –mitad hombre y mitad mujer– con el que desarrollaría un sketch o una performance dentro del proyecto de Mujer Barbuda.

En un inicio, el objetivo de crear un personaje con estas características radicaba en criticar el dualismo hegemónico de género femenino/masculino, a través de su indumentaria.

Un lado del rostro y el cuerpo se nota con trazos gruesos, barba, bigote y cejas abundantes, cara pálida. El otro lado se mira con trazos delgados y femeninos, las mejillas ruborizadas, la boca roja, un vestido y una flor del mismo color que adorna su cabeza. Ambos se encontraban en el mismo plano para generar un contraste inmediato.

En un inicio consideré a este personaje como una crítica a las convenciones sociales en torno a lo femenino y lo masculino, pero una vez avancé con la exploración del mismo, y de los objetos a integrar al sketch/performance (toronjas, naranjas y plátanos, herramientas grandes…) noté que, en lugar de criticar ese binarismo, más bien lo estaba reproduciendo (con estereotipos), y que necesitaba hacerle algunas modificaciones a toda la idea creativa.

Como ya había leído algo de Diana Torr y los talleres drag king, me pareció acertado explorarlo y experimentar cómo me sentía vestida de hombre por las calles.

 

El drag king como herramienta para la reflexión

Motivada también por las preguntas que han definido mi transitar profesional como abogada especialista en temas asociados a la violencia de género, decidí acercarme al drag king a través del conocimiento encarnado. Entonces, elegí trabajar mi drag king en un taller organizado por las Reinas Chulas en el Vicio con @gabrieldragking y @gastón.dragking, artistas mexicanxs que ya han realizado una exploración creativa de su drag en pasarelas y eventos de poesía en voz alta.

En ese taller me transformé, junto con otres, en un hombre de cejas gruesas y bigote, con arnés, boina y chaleco de cuero, y utilicé mi transformación de forma lúdica para explorar cómo me sentía convertida en un varón bigotón caminando por las calles de la Ciudad de México.

La experiencia me ayudó a replantear la crítica que quería hacer al binarismo de género y a integrar, de una manera más orgánica y personal, los contrastes y contradicciones de este binarismo.

 

Integración: el género y la performance

En el personaje final uní ambos lados (femenino / masculino) en uno solo. El objetivo es exaltar y jugar con la vitalidad de mi cuerpo a través de cuatro elementos: mi cuerpo, dos jitomates bola y un machete.

Así, integro de forma lúdica y conciliadora, acorde con mi forma de vivir mi propia sensualidad, libertad sexual y vitalidad como mujer cis (alejada de la rabia, el dolor y la muerte), y la contrasta con la provocación detonada con un juego erótico con un machete y dos jitomates bola, los cuales, a lo largo de la performance, se sugiere se asemejan a mis ojos, mi boca, mis senos y mi vulva.

Los jitomates bola que aparecen en escena representan el corazón – el mito del amor romántico. Después de un juego sutil, el machete aparece desafiante y termina por cortar ese mito-corazón. Finalmente, termina siendo engullido por mí: por mi concepción y encarnación del erotismo y la vitalidad con la que vivo mi presente.

 

Conclusión

Me ha resultado una gran revolución el utilizar la experiencia corporal y artística para cuestionar y comprender de formas más vívidas y creativas, lo que implica el género, las diversas identidades y expresiones que lo conforman, y las violencias que por nuestro género vivimos las mujeres latinoamericanas. Todo esto gracias al arte.

Para más información, comentarios relacionados con este artículo o para conocer las acciones y el trabajo que realizamos en Humanismo y Legalidad Consultores, S.C. en favor de la población LGBT+, les invitamos a comunicarse al correo contacto@humanismo.mx, o visitar nuestras redes sociales.

[1] “Mujer Barbuda”. Cooperación Española, Cultura México, obtenido de: http://ccemx.org/evento/mujer-barbuda-2/

[2] Acrobacia, aéreos, malabares, manipulación de objetos, clown, teatro y cabaret, y creadoras escénicas en diferentes áreas como la música, la iluminación y la producción audiovisual.

[3] La Barbuda de Peñaranda, entre mujer y hombre, obtenido de: https://www.abc.es/cultura/arte/20150914/abci-barbuda-penaranda-entre-mujer-201509091223.html

[4] La mujer barbuda (Magdalena Ventura con su marido), obtenido de: https://es.wikipedia.org/wiki/La_mujer_barbuda_(Magdalena_Ventura_con_su_marido)

[5] Memoria audiovisual del Museo del Prado: https://www.museodelprado.es/video/emla-mujer-barbudaem-o-emmagdalena-ventura-con-su/5c52b287-ede0-41ee-80eb-75a4ead4731a

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