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A PROPÓSITO DEL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Artículo de GustavoT y Alejandro Evaristo

Considero innecesario felicitar a las mujeres por un Día Internacional de la Mujer…

Como cualquier persona, independientemente de la raza, nacionalidad, tez, pensamiento y preferencia del tipo que sea su motivación, me merecen respeto y la admiración por ser quienes son…

No obstante, me sumo a la corriente internacional que declaró este día ante los abusos de aquellos que no han superado su inferioridad mental, demostrada en la cotidianidad…

Declarar un Día Internacional sirve, según la ONU, para: “sensibilizar, concienciar, llamar la atención, señalar que existe un problema sin resolver, un asunto importante y pendiente en las sociedades para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes”.

Celebrar un Día Internacional de la Mujer es de importancia, ante el sojuzgamiento en que, históricamente, ha permanecido el considerado, grupo vulnerable.

Afortunadamente, las sociedades del mundo han evolucionado y existe cada vez un mayor número de elementos en su favor y han podido desarrollarse como personas un amplio número de mujeres.

Lamentablemente, persiste en la sociedad el deseo de continuar el sometimiento de la mujer y son agredidas de distintas formas.

Es insuficiente lo logrado hasta hoy. Como integrantes de una sociedad es necesario que hombres y mujeres sumemos capacidades para que, cada quien en su rol social, logremos la igualdad que merece cada individuo, cada ente social, sin distinción alguna.

Los movimientos sociales registrados en la historia de la humanidad buscan, al menos en su discurso, esa igualdad.

Sólo se podrá lograr de una forma integral. Es desde la célula social, la familia, en la educación, desde donde se genere la formación en el pensamiento de que todos somos iguales, en nuestras diferencias. El respeto hacia el otro.

Sumado con la formación que cada persona recibe en las aulas de los distintos niveles, políticas públicas y laborales habrá una transformación profunda que nos llevará a una sociedad más equilibrada.

El mejor momento para lograrlo es el aquí y ahora.

Precisamente de esa forma se logró el inicio del cambio. Sin embargo, no se puede referir una fecha de ese comienzo, ya que en cada comunidad hubo quién lo hizo, desde su espacio y hasta donde pudo.

La literatura ofrece distintos ejemplos del dominio del hombre (dioses, reyes y dirigentes sociales), pero la presencia femenina es indispensable e indiscutible, ya que hay citas sobre el poder que puede tener una mujer atrás del poder. Son sólo algunos casos, por lo que es necesario generalizar esas conductas para que se logre la igualdad que se requiere, en beneficio de una sociedad sana.

EL INICIO

Existen historias distintas y coincidentes en el hecho de que ocurrió resultado del movimiento obrero en Estados Unidos. Se dice que durante la revolución industrial, un 8 de marzo de 1857, un grupo de trabajadoras textiles decidió salir a las calles de Nueva York para protestar por las míseras condiciones laborales y sería esta una de las primeras manifestaciones y luchas organizadas por el reconocimiento de sus derechos.

Independientemente, Naciones Unidas refiere la Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945, como el “primer acuerdo internacional para afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres. Desde entonces, la ONU ha ayudado a crear un legado histórico de estrategias, normas, programas y objetivos acordados internacionalmente para mejorar la condición de las mujeres en todo el mundo”.

1909. De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América el día 28 de febrero se celebró en todos los Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.

1910. La Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración.

1911.  Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

1913-1914. En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente, para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.

1917. Como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de “pan y paz”. Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

1975. Coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo.

1995. La Declaración y la Plataforma de Beijing, una hoja de ruta histórica firmada por 189 gobiernos hace 20 años, estableció la agenda para la materialización de los derechos de las mujeres.

2014. La 58 Sesión de la Comisión sobre la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW58), la reunión anual de Estados para abordar cuestiones relativas a igualdad de género, se centró en los «Desafíos y logros en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio para las mujeres y las niñas». Las entidades de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales (ONG) acreditadas por ECOSOC debatieron sobre los avances realizados y los retos pendientes para cumplir los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio.

ALGUNOS DATOS RELEVANTES

De acuerdo con Healthy Women, Healthy Economies (HWHE), una iniciativa de la APEC (Asia-Pacific Económic Cooperation) que en 2015 tenía por objetivo impulsar el rol laboral de las mujeres para el crecimiento económico por medio de programas de mejora de la salud de las mujeres y sus familias, en México, como en muchos países del mundo, se ha observado un incremento en la participación laboral de las mujeres. En los últimos 45 años, la participación femenina en el país se ha triplicado y en los últimos 25 años ha crecido un 31 por ciento.

La obtención de mejores resultados de salud para las mujeres, facilita su participación económica, lo cual se traduce en un mayor crecimiento económico.

Cada día existen más mujeres en México que son jefas de familia. Desafortunadamente, las altas tasas de informalidad laboral provocan que cinco de cada diez no cuenten con acceso a servicios de salud.

Al final del día lo que se busca por medio de iniciativas como HWHE es lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal, seguridad y un mayor conocimiento y acceso a la salud para las mujeres, que permita recibir tratamientos adecuados para contar con un mejor control de la enfermedad y puedan seguir laborando.

Tanto mujeres en empleos informales, vulnerables y/o no regulados, como mujeres con discapacidad, tienen el potencial de contribuir de un modo más integral a sus economías siempre y cuando gocen de una buena salud.

Por otro lado, de acuerdo con el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), el número de mujeres que ejerce el derecho de acceso a la información creció sustancialmente en los últimos 15 años; en 2003, 4 mil 865 mujeres requirieron información a instituciones públicas del orden federal, mientras que en 2017 esa cifra aumentó a 59 mil 762 solicitudes, lo que representa el 29.8% y el 42.4% de quienes reportaron su sexo, respectivamente.

Según el INAI “es tiempo de actuar, de tomar medidas para que la información sea efectivamente un derecho llave que abra la puerta al goce de todos los derechos, donde también las mujeres y las personas en situación de vulnerabilidad encuentren información pertinente, así como las herramientas para defender sus derechos”.

Por ello, en ese organismo se presentó el Programa de Derechos Humanos, Igualdad y Género del Instituto, para el periodo 2018-2020, el cual establece objetivos, estrategias, líneas de acción y actividades puntuales, a fin de ser un referente de respeto y promoción del derecho de acceso a la información y protección de datos personales con perspectiva de género, no discriminación, coadyuvante en la consecución de una sociedad con igualdad sustantiva, inclusión social y respetuosa de los derechos humanos.

UN TEXTO REVELADOR

El libro Discriminación en el empleo en México, de Estefanía Vela Barba, reconoce cuatro tipos de problemas en las políticas vigentes sobre la materia; inconstitucionalidad, ineficacia, ineficiencia e insuficiencia, que legitiman la discriminación en el empleo. La autora afirma que el trabajo es una forma de materializar proyectos de vida y en el estudio se muestra que ayuda a prevenir la violencia, por lo cual es urgente atender la discriminación en este ámbito.

El texto es un estudio publicado en forma conjunta por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Instituto Belisario Domínguez, presentado recientemente y, a juicio de la titular del Consejo, Alexandra Haas, demuestra que “la exclusión laboral sigue siendo un fenómeno de amplio arraigo en el país; el desarrollo nacional exige que erradiquemos de manera urgente este fenómeno”.

Para combatir la exclusión laboral, dice, es necesario establecer un régimen de derechos laborales respetuoso del derecho a la no discriminación; crear mecanismos de denuncia de la discriminación laboral directa e indirecta; incentivar la existencia de centros de trabajo con políticas internas antidiscriminatorias, así como generar un sistema de indicadores de evaluación y rendición de cuentas sobe la implementación de políticas públicas antidiscriminatorias.

Ximena Andión, Directora del Instituto de Liderazgo Simón de Beauvoir, señaló que para eliminar la discriminación en el empleo es necesario un cambio en el modelo económico, social y familiar, e instó a reformar la Ley Federal del Trabajo con el propósito de incentivar que cada día más mujeres se incorporen al ámbito laboral en condiciones dignas y equitativas.

De hecho, la organización Early Institute  afirma que los profundos cambios que México ha experimentado en las recientes décadas motivan a desarrollar nuevas políticas públicas para mujeres y hombres, que promuevan condiciones de igualdad tanto en el ámbito familiar como en el laboral.

Datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) alertan que, en México sólo el 45% de las mujeres que son madres tienen un empleo, colocándose por debajo de países como Chile, Colombia, Perú o Brasil, donde el porcentaje de madres trabajadoras es de alrededor de 60%, promedio que establece dicha Organización.

Cándido Pérez Hernández, investigador de Early Institute, puntualiza que “aquellos países que privilegian la complementariedad entre ambos sexos e impulsan políticas para el involucramiento de mujeres y hombres en el ámbito laboral y familiar, fomentan el bienestar, no sólo personal, sino también familiar y, por ende, el de los niños”.

El especialista habla de la necesidad de fomentar la cultura de igualdad de oportunidades: “sabemos que es una batalla cuesta arriba que ha experimentado importantes cambios en las últimas décadas, sin embargo, estamos convencidos de que es necesario desarrollar nuevas políticas que impulsen la complementariedad de hombres y mujeres, para disminuir la brecha laboral y la desigualdad de actividades en el ámbito familiar en nuestro país, que la celebración del Día Internacional de la Mujer sirva para recordar la relevancia de estos temas”.

MOVIMIENTO MUNDIAL

Hoy se lleva a cabo la marcha internacional de las mujeres, movimiento que por primera vez aglutina a varias naciones que se manifestarán en contra de las múltiples expresiones de desigualdad, tanto económicas como laborales, acoso y violencia que sufren las mujeres y las niñas en todo el planeta. Este año, saldrán a las calles para exigir justicia social, sensibilizar y hacer visible la desigualdad que aun permea en el mundo y que tiene que ver con la violación de sus derechos humanos fundamentales.

 

 

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